Relatos Extraordinarios

Relato de ficción

La fotografía prohibida de la costa cántabra

Cantabria

En un caserón de la costa cántabra, una institutriz fotografía a dos niños pese a las advertencias. Al revelar la placa, algo no encaja.

¿Prefieres verlo? Míralo en vídeo

Año mil novecientos tres. La niebla abraza un caserón solitario en la costa cántabra.

Una joven institutriz llega con su cámara, contratada para educar a dos hermanos.

«Son encantadores. Me gustaría tomarles un retrato, para enviarlo a mis padres.»

«Aquí no se fotografía a los niños, señorita. La cámara les roba el alma.»

Publicidad

Los criados repiten la advertencia en susurros, persignándose cada vez que ella pasa.

Una tarde brumosa, los niños juegan junto al ventanal, inmóviles entre sombras largas.

«Solo será una placa. Nadie tiene por qué enterarse. Sonrían, por favor.»

El flash de magnesio ilumina el salón. Por un instante, los niños parecen desvanecerse.

Esa noche, en el cuarto oscuro, el caserón cruje mientras el líquido revela la imagen.

Publicidad

Los niños aparecen nítidos. Pero detrás, alineados, todos los criados miran fijamente.

Sus rostros están pálidos, vacíos de pupilas, como mascarillas hundidas en la emulsión.

«Pero… estaban en la cocina. ¿Cómo pudieron…? Esto no puede ser real.»

«Se lo advertimos. Aquí nadie sirve a los vivos, señorita. Solo cuidamos lo que queda.»

Al alzar la vista, los niños sonríen tras ella. Y sus cuerpos no proyectan ninguna sombra.

Míralo en vídeo

Este relato nació como un vídeo del canal. Cada semana publicamos historias nuevas.

▶ Verlo en TikTok▶ Verlo en Facebook

Síguenos en TikTok, Instagram, Facebook y YouTube. Las ilustraciones son recreaciones, no fotos del lugar.

Publicidad

Relatos parecidos