Relato de ficción ambientado en un lugar real
La voz de las cuatro y diez en la sierra de Cuenca
Cuenca
Un maestro de la sierra de Cuenca graba los sonidos del amanecer, pero cada noche una voz pronuncia su nombre a las cuatro y diez.
¿Prefieres verlo? Míralo en vídeo
En un pueblo de la sierra de Cuenca hay una casa que lleva cuarenta años cerrada. No por ruina, ni por deudas. Por una cinta de casete.
La grabó Don Emilio, el maestro, en el ochenta y tres. Tenía la costumbre de dejar la grabadora puesta de noche para registrar los pájaros del amanecer.

Una mañana, al rebobinar, oyó algo que no eran pájaros. A las cuatro y diez, una voz de mujer pronunciaba su nombre. Despacio. Una sola vez.
«Será de la radio. Habrá entrado una emisora por la noche. No le di más vueltas.»
Publicidad
La noche siguiente volvió a grabar. Y otra vez, a las cuatro y diez clavadas, la misma voz. Su nombre. Pero esta vez añadía tres palabras más.

«Emilio. Aún no.» Eso decía. Como si respondiera a una pregunta que él no recordaba haber hecho.
Llevó la cinta al pueblo de al lado, a un técnico de sonido. El hombre la analizó, buscó interferencias, frecuencias de radio, lo que fuera. No encontró nada.
«Esa voz no viene de fuera. Está grabada dentro de la habitación. Hay alguien hablando junto al micrófono.»
Publicidad

Pero Don Emilio vivía solo. Y a las cuatro de la mañana cerraba la casa por dentro, con llave y con tranca, como había hecho toda su vida.
Dejó de grabar. Selló la habitación. Y unos meses después se marchó del pueblo sin decir a dónde, dejando la casa cerrada tal cual.
Los que entraron luego a inventariarla contaron que la grabadora seguía sobre la mesa. Sin pilas desde hacía años. Y aun así, con una cinta dentro, rebobinada hasta el principio.
Nadie la ha puesto. En el pueblo dicen que mejor así. Que hay preguntas que uno hace sin darse cuenta, y respuestas que es mejor no llegar a oír.
Míralo en vídeo
Este relato nació como un vídeo del canal. Cada semana publicamos historias nuevas.
▶ Verlo en TikTok▶ Verlo en Facebook
Síguenos en TikTok, Instagram, Facebook y YouTube. Las ilustraciones son recreaciones, no fotos del lugar.
Publicidad
Relatos parecidos

Puerto de Herrera, Samaniego (Álava)
El pasajero sin cinturón del Puerto de Herrera

Barrio de la Rondilla, Valladolid
El telefonillo del cuarto B en la Rondilla

Cementerio de Lucena (Córdoba)
Los crisantemos del cementerio de Lucena

Autovía A-7 a la altura de Benalmádena (Málaga)