Relatos Extraordinarios

Relato de ficción ambientado en un lugar real

La autocaravana que muestra el mañana en Lanzarote

Lanzarote (Las Palmas)

Diego y Lucía recorren Lanzarote en una autocaravana cuya cámara muestra imágenes del día siguiente y una figura junto a la puerta.

¿Prefieres verlo? Míralo en vídeo

Lanzarote, mediados de septiembre. Diego y Lucía aterrizaron con el calor todavía apretando y una autocaravana alquilada esperándolos en el parking de Matagorda.

Era el primer viaje que hacían solos desde la boda. Siete días, sin prisas, durmiendo donde les pillara la noche.

«Mira qué pasada.»

«Y tiene hasta cámara de marcha atrás. A ver, pónmela.»

Diego metió la marcha y la pantalla del salpicadero se encendió. Se veía la trasera del vehículo, la carretera vacía y, al fondo, el mar.

Todo normal. Salvo por un detalle: en una esquina de la pantalla aparecía una fecha.

«Catorce de septiembre. Eso es mañana.»

«Será un error del sistema. Venga, arranca, que quiero ver la playa de Famara antes del atardecer.»

Publicidad

Condujeron hacia el norte. La carretera serpenteaba entre volcanes dormidos y campos de lava negra. De vez en cuando, Lucía miraba la pantalla.

La fecha seguía ahí. Mañana.

Aparcaron junto a un mirador solitario. El sol empezaba a bajar y el viento movía la arena con ese sonido seco que tiene Lanzarote cuando se vacía de turistas.

Diego apagó el motor. La pantalla se quedó encendida unos segundos, como siempre. Y entonces la imagen cambió.

Ya no mostraba la trasera de la autocaravana. Mostraba el interior. La cámara del salpicadero estaba grabando hacia dentro.

«Diego.»

«Lo estoy viendo.»

En la pantalla aparecían ellos dos, dormidos en la cama de la autocaravana. La imagen era granulosa, con la luz apagada, como si fuera de madrugada.

Publicidad

Y en la esquina, la fecha: catorce de septiembre. Mañana.

«¿Eso es en directo?»

«No puede ser en directo. Estamos aquí sentados.»

Diego tocó la pantalla. La imagen tembló y se alejó un poco, como si alguien moviera la cámara desde fuera del vehículo.

Ahora se veía la autocaravana entera, de noche, aparcada en el mismo mirador. Y junto a la puerta, una figura quieta. Demasiado alta. Demasiado delgada.

«Apágalo. Apaga eso ahora mismo.»

Diego pulsó el botón de apagado. La pantalla se quedó en negro, pero por el altavoz del salpicadero salió un sonido.

Eran tres golpes. Como nudillos contra la chapa de la puerta.

La pantalla se encendió otra vez. La fecha ya no ponía mañana. Ponía hoy.

Míralo en vídeo

Este relato nació como un vídeo del canal. Cada semana publicamos historias nuevas.

▶ Verlo en TikTok▶ Verlo en Instagram▶ Verlo en Facebook

Síguenos en TikTok, Instagram, Facebook y YouTube. Las ilustraciones son recreaciones, no fotos del lugar.

Publicidad

Más relatos cerca de aquí