Leyenda popular, contada a nuestra manera
La maldición de la tumba de Tamerlán en Samarcanda
Mausoleo de Gur-e Amir, Samarcanda
Unos arqueólogos soviéticos abren la tumba de Tamerlán pese a una advertencia que vincula su profanación con una terrible invasión.

Samarcanda, 1941. Un equipo de arqueólogos soviéticos está a punto de cometer el mayor error de su vida.
Han encontrado la tumba de Tamerlán, el temible conquistador del siglo catorce, fundador del imperio timúrida.
Pero en la lápida, una inscripción hiela la sangre de los lugareños que les acompañan.
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«“Quien profane mi tumba, desatará a un invasor más terrible que yo.”»
Los científicos, hombres de razón, ignoran la advertencia. Abren el sarcófago el 21 de junio.
Al día siguiente, 22 de junio, Adolf Hitler lanza la Operación Barbarroja. La invasión nazi de la Unión Soviética.
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La guerra más sangrienta de la historia acababa de empezar en su frente más brutal. El invasor más terrible había sido liberado.
Stalin, aterrorizado por la superstición, ordenó que los restos de Tamerlán fueran devueltos a su tumba con todos los ritos islámicos.
Poco después, el ejército alemán sufrió su mayor derrota en Stalingrado, cambiando el curso de la guerra para siempre. ¿Coincidencia?
Este relato nació como un vídeo
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