Relato de ficción
Acromatopsia Gris: el mundo que pierde sus colores
Primero desaparece el azul y nadie encuentra una explicación. Después, la humanidad descubre que otros colores también pueden borrarse.

Imagina despertar un martes y que el color azul ya no exista. No es que las cosas azules cambien de color. Es que tu cerebro ya no puede procesarlo.
Así empezó la "Acromatopsia Gris". Primero fue el azul cobalto. La gente miraba al cielo y solo veía una extraña neblina grisácea y vibrante.
Los médicos no encontraban nada malo en los ojos. Era un fallo en la percepción, como si la humanidad hubiera olvidado colectivamente un color.
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El pánico se desató. Los océanos parecían de mercurio. Las banderas perdían su significado. La gente con ojos azules parecía tener cuencas vacías.
Un mes después, se fue el verde esmeralda. Los bosques y los campos se convirtieron en paisajes monocromáticos, como una fotografía antigua y enferma.
La sociedad se fracturó. Surgieron cultos que adoraban los colores restantes. Los artistas se desesperaban, incapaces de plasmar un mundo que se desvanecía.
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Los científicos lo llamaron un "virus memético visual", una idea tan potente que literalmente borraba un concepto de nuestro cerebro. Pero nadie sabía de dónde venía.
Luego perdimos el rojo sangre. Los semáforos se volvieron inútiles. Las puestas de sol, un simple fundido a negro. El amor y la ira perdieron su símbolo.
Ahora solo nos quedan los amarillos, los marrones, los negros y los blancos. El mundo es un desierto ocre y vivimos con el miedo constante de cuál será el siguiente en irse.
Si solo pudieras salvar un color para que la humanidad lo recuerde para siempre, ¿cuál elegirías y por qué?
Este relato nació como un vídeo
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