Relatos Extraordinarios

Relato de ficción ambientado en un lugar real

El nombre prohibido en el osario de Wamba

Osario de Wamba (Valladolid)

Una guía deja tres advertencias antes de cerrar el osario de Wamba. Quedarse un minuto más puede bastar para entenderlas.

En Wamba, Valladolid, a medianoche la humedad de la iglesia románica se pega a la piel como advertencia frente al osario: miles de cráneos apilados, una pared de mandíbulas que no mienten.

La guía, antes de irse, dijo tres cosas: no pronuncies tu nombre aquí dentro, no preguntes a quién buscas, y si oyes campanas sal sin mirar atrás.

Publicidad

Te quedas un minuto más. La luz del móvil dibuja sombras dentadas. Sobre una tabla pintada lees: "Como te ves yo me vi; como me ves te verás".

Contienes el impulso de bromear. Susurras por inercia "solo quiero una señal". La respuesta llega como un vestido viejo descolgándose: un roce largo de hueso contra piedra.

Luego, tres golpecitos secos al fondo, donde el montoncito más oscuro se curva como ola. Vas hacia allí y entre cuencas negras uno te mira distinto.

Publicidad

Tiene una línea fina, casi invisible, en la frente. Aceras la luz: son letras gastadas, dos iniciales y un apellido que estallan en el pecho porque son tuyos. Debajo, una fecha, la de hoy.

La campana suena una vez, después otra. El aire se enfría de golpe. La tercera no llega; llega un coro antiguo que susurra "Presente" como arrastrando cal viva.

No apagas el móvil. Sales sin mirar atrás. En la grabación, horas después, entre la respiración y los pasos, se oye tu nombre repetido por bocas sin lengua y un último golpe como acompañándote.

Este relato nació como un vídeo

Cada semana publicamos historias nuevas en redes. Síguenos para no perderte la próxima. Las ilustraciones son recreaciones, no fotos del lugar.

TikTokYouTubeInstagramFacebook

Publicidad

Más relatos cerca de aquí